En 1923 en Frankfurt, Alemania se crea el Instituto de investigación Social asociado a la Universidad de Frankfurt. Sus representantes se destacaron por ser filósofos marxistas que actuaban bajo la consigna de Carlos Marx: "Hasta ahora los filósofos han interpretado el mundo, a partir de ahora deberían ayudar a cambiarlo". Del grupo de los filósofos se destacan Theodor Adorno, Max Horkheimer, Herbert Marcuse y Jürgen Habermas. Con la llegada de Hitler al poder en 1933, los filósofos se ven obligados a huir de Alemania. Tras recorrer varias ciudades europeas, el Instituto se instalará finalmente en Nueva York, donde recibirá el nombre de "Escuela de Frankfurt de comunicación"En 1937 Durante el periodo de entreguerras, Max Horkheimer hace la primera formulación de la Teoría Crítica, asegurando que ésta teoría estudia los medios y la incidencia de estos en las relaciones sociales mediante el “marxismo heterodoxo” (cuestiona los problemas sociales).
La teoría crítica fue confundida en repetitivas ocasiones con el funcionalismo. Cabe aclarar aquí que los funcionalistas eran positivistas que interpretaban el mundo mientras que los críticos intentaban transformarlo a través de “lógicas que escapan a la razón”. Los críticos liberan el pensamiento de las prácticas empiristas argumentando que toda práctica debe ir obligatoriamente acompañada de una teoría, de esta forma se crea el concepto de praxis (unión de teoría y práctica para transformar). Los críticos amplían los conocimientos de la razón mientras que los positivistas sólo estudian los procesos mercantiles y las exigencias de la sociedad de consumo. Por el contrario, la teoría crítica refutó los postulados del funcionalismo, cuyo estudio es el proceso que atraviesa la información. Entre los cuestionamientos de los críticos a los funcionalistas se destacan:
- El esquema unidireccional de comunicación en el que el emisor (activo) decide qué efecto crea a través del mensaje para el receptor (pasivo).
- El intento del capitalismo por volver popular las cosas cultas.
- El funcionalismo considera al individuo como la fuerza de producción (proletariado) y lo aliena en lo que ellos llamarían “disfunción narcotizante”.
- La idea funcionalista de tomar la historia sincrónicamente hacia el futuro pensando que “lo pasado debe quedar allá, en el pasado”.
Los críticos crearon el concepto de “industria cultural” para referirse a la sociedad de consumo capitalista funcionalista y aseguraban que los medios se encargan de publicar y transmitir productos basados en fórmulas que atraen al público masivo al tiempo que glorificaban y promovían la cultura capitalista para reforzar la ideología de la clase dominante.
Los anteriores postulados responden a la pregunta de la semana ¿Qué críticas pueden hacerse a la industria cultural? En adición, creo que el mayor problema de los funcionalistas fue querer jerarquizar la sociedad y todo lo que a ella correspondía. Sociedad que debía adaptarse a las reglas capitalistas bajo la consigna “el individuo se adapta a la cultura impuesta o se elimina”.
ANEXO
| Vemos en este texto el funcionamiento de las industrias culturales actuales Impacto económico de las industrias culturales en Colombia – Ministerio de Cultura de Colombia y Convenio Andrés Bello http://www.odai.org/impacto-economico-de-la-cultura/estudios/160-impacto-econo-de-las-industrias-culturales-en-colombia |
